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ENERO 2012 | ||||
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Doña Gloria Margarita Martínez Aguirre, costurera, dirigente y diputada suplente *** Perdió a
tres hijos en la lucha antisomocista, vive en Sierra Maestra con dos
bisnietas y su esposo con el que lleva 67 años de casada "La Cachorra", una madre histórica y combativa Por EDGARD BARBERENA S. (A encargo de la Página Web de la Vicepresidencia de la República) (27 de Enero) - Nació en El Salvador porque sus padres emigraron a esa nación hace más de 80 años, no terminó su primaria, el "Padre de la Constitución Política", Cdte. Carlos Núñez Téllez la bautizó como "La Cachorra" y ya lleva dos períodos constitucionales que es electa diputada suplente en la bancada sandinista. Esta caracterización identifica a una enigmática mujer, Doña Gloria Margarita Martínez Aguirre, quien fue la legisladora ovacionada en el plenario de la Asamblea Nacional el pasado 9 de Enero, después de recibir del presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Lic. Roberto Rivas, la credencial que certifica su diputación. Nació en la ciudad de Santa Ana, la principal del occidente de la nación salvadoreña, el jueves 7 de junio de 1924 a las 7 de la mañana, correspondiéndole el signo Géminis. Los nacidos bajo ese signo zodiacal son personas adaptables, versátiles, elocuentes, cariñosas, comunicativos e inteligentes. Su mamá se llamaba Cándida Rosa Aguirre Sandoval de Managua y su padre José Francisco Martínez Canales del municipio de El Viejo quien era un pintor de brocha gorda que se fue a El Salvador porque se lo llevaron sus patrones para hacer unos trabajos. Como el padre de Doña Gloria encontró bastante trabajo en El Salvador, mandó a traer a su esposa cuando "La Chachorra" ya estaba engendrada en el vientre de su madre. Nuestro personaje fue la cuarta de ocho hijos que tuvo el matrimonio Martínez-Aguirre. "Yo fui a nacer a El Salvador y los hermanos que me siguen a mí, también nacieron en ese país", cuenta Doña Gloria, una mujer de pequeña estatura, pero muy popular y conversadora con todo el mundo. La trajeron a Nicaragua cuando ya tenía 12 años de edad, después que su abuelito paterno viajó a El Salvador a buscar a su papá para aconsejarle que se regresara al país. Antes a Doña Gloria sus padres la matricularon en un colegio religioso de Santa Ana, "pero solamente estuve cuatro meses en la primaria". Doña Gloria siendo niña le tuvo un gran temor a la escuela después que le levantaron una calumnia que la marcó para toda su vida, además que su mamá la golpeó mucho. ¿Cómo surgió la calumnia? Cuenta que la única vez que su mamá le dio cinco centavos (de la moneda salvadoreña), tres para su hermana mayor y dos para ella, "pero como no encontré a nadie que me cambiara la moneda y como la hermana se fue a deportes, me dice: -Al regreso me das los tres- (centavos) y lo le dije que estaba bien". A Doña Gloria se le olvidó entregarle los tres centavos a su hermana y al salir de la escuela "quise comprar de todo, compré un varejón caña por un centavo, un sorbete grande por tres centavos, ocho manzanos por un centavo y me fui comiendo a la casa y me dije: al llegar a la casa le pido a mi mamá los tres centavitos y se los doy a mi hermana". Pero al día siguiente su hermana le dice en el recreo -¡Ahora te mata mi mamá!- La repuesta de Doña Gloria fue ¿Y por qué?. La hermana le responde: "mirá este papel que le manda tu maestra a mi mamá". "Dice la maestra que ayer le abriste la cartera, y le robaste cincuenta centavos", le dijo la hermana a Doña Gloria quien asegura que esa calumnia que le inventó su hermana fue porque la vio comiendo mangos, sorbetes y manzanos. La calumnia le costó una gran golpeada que le dio su mamá la que le decía "te mando a la escuela a estudiar y no a robar". Su padre le enseñó a leer y escribir Cuando llegó su papá, también creyó la calumnia y "ahora que estoy vieja hasta ahora comprendo que mi papá me llevó al Ministerio de Educación porque ahí estaba la maestra", cuenta "La Cachorra" quien reitera que "lo que yo se de leer y escribir es porque mi papá me enseñó". Recuerda que cuando su papá le preguntó sobre que oficio quería aprender, Doña Gloria le dijo que quería ser costurera, el oficio que tenía su mamá. Al final aprendió el oficio de costurera y bordadora. Cuando sus padres regresaron a Nicaragua se ubicaron en Managua. En 1955 cuando ella tenía 31 años de edad conoció al periodista Ignacio Briones Torres y "por eso soy sandinista, aunque él no me hablada de Sandino, pero si él tenía una conciencia revolucionaria, ya que él me hablaba de cosas contra Somoza, lo que me hizo cambiar a mi". Briones Torres visitaba un vecino que tenía cerca de su casa y así se hicieron amigos cuando ella trabajaba en la Litografía Robelo. Un día "Nacho" Briones le preguntó ¿Gloria que haces en la Robelo?. La repuesta fue "Hacemos calendarios, viñetas de los fósforos, vigésimo de lotería y cuadernos. Al pasar el tiempo y cuando Gloria estaba en el proceso de ordenar los calendarios elaborados en la litografía, Briones Torres le dio un sello para que fuera marcando algunos calendarios. Ese sello decía "Hagamos una patria hermosa, botemos a Somoza". Cuando Doña Gloria leyó el sello, se le hizo un nudo en la garganta y lo que hizo fue irse para el municipio de El Viejo, ya que ese año (1956) el patriota Rigoberto López Pérez le dio muerte al fundador de la dictadura el General Anastasio Somoza García. A Briones Torres quien tenía un periódico que se llamaba "El Impacto", lo apresó la Guardia Nacional y se regó el rumor de lo que iban a desterrar y "cuando me doy cuenta, hago un verso que se lo di a mi papá, el que posteriormente se trasladó en bicicleta a dejarlo a Radio Mundial para que lo difundieran un programa que se transmitía a las 5 de la tarde. La estrofa decía: "Solo una hoja de papel tienes por escudo, en ella profetiza consumiendo así tu llanto, haciendo ver al ciego, haciendo hablar al mudo, luchador incansable del impacto". Impacto era el periodiquito que hacía Briones Torres. Al final a "Nacho" Briones lo desterraron del país. La historia de los tres hijos que perdió Su hijo mayor Francisco José -de 18 años de edad- que trabajó en la lechería La Salud como técnico de la maquinaria murió después que lo pateó un Guardia Nacional durante los sucesos del 22 de Enero de 1967, desprendiéndole la dentadura superior. Su hijo no andaba en la concentración del entonces líder de la oposición conservadora, Fernando Agüero Rocha, sino que iba en su motocicleta después de haber recibido el pago de su primera quincena de trabajo y llevaba a un compañero de trabajo. Un francotirador de la Guardia Nacional le hizo un disparo a la llanta trasera de su moto cuando se desplazaba por la Calle El Triunfo. Al caer a la calle, otro guardia lo pateó y después se lo llevaron en una patrulla a la Loma. El papá de Doña Gloria solicitó una carta en la lechería donde trabajaba su hijo (propiedad de Somoza) con la que le entregaron a su hijo. Le entregaron a su hijo hecho un monstruo, debido a las heridas ya había adquirido una gangrena, y a los pocos días murió en brazos de Doña Gloria. Dice que Somoza le dijo a su papá que el joven había sido golpeado por los opositores, pero con una gran valentía Don Francisco Martínez Canales le dijo al dictador, que quien lo había masacrado había sido un Guardia Nacional. Nunca le preguntó a sus otros dos hijos Julio Ernesto y Luis Alberto (también ya muertos) como se metieron a la lucha contra Somoza, pero recuerda que a finales de 1977 sus dos vástagos llegaron donde ella y le dijeron que uno de ellos se había peleado con su mujer. La verdad es que a uno de ellos le habían avisado que la Guardia Nacional iba a llegar a catearle su casa, ya que ellos fabricaban bombas de contacto, una de las primeras armas artesanales con las que se comenzó a combatir a las patrullas de la guardia somocista. Para esa ocasión sus hijos andaban con Marcio Jaen. A su hijo Julio Ernesto se lo mataron el miércoles 13 de junio de 1979. Cayó detrás de donde fue la Décima Estación de la Policía de Somoza en el Barrio Monseñor Lezcano. Murió víctima de un rocket lanzado por la Guardia Nacional. El otro hijo Luis Alberto que miró el triunfo sandinista cayó el 19 de abril de 1981 en un combate con elementos que se identificaban como "Las Milpas" (en el poblado de Orosi, Rivas) y fue sepultado en Santa Teresa fuera del cementerio, en un terreno que era de la mamá de su esposa, pero para ir a la tumba tenía que pedir permiso. Una vez un hijo de la dueña de la propiedad en estado de ebriedad no le dio permiso a Doña Gloria ir a colocarle unas flores a la tumba de su hijo, se regresó llorando. En una reunión de las madres de Héroes y Mártires, el entonces Mayor del Ejército Sandinista, Víctor Moreno quien conoció la situación que enfrentaba Doña Gloria, dijo: "Juro que quien se trae a tu hijo" (para ser sepultado en Managua) soy yo" y dio un fuerte golpe con su mano derecha en el escritorio. Ya su hijo tenía cuatro años de fallecido cuando deciden exhumar sus restos para ser trasladados a Managua y le ordenan a Doña Gloria que no lo velara, pero ella desafió la disposición y lo veló dos días en su casa para después sepultar sus restos en el cementerio de Loma Linda. Recuerda que cuando se estaban extrayendo los restos de su hijo en Santa Teresa para colocarlos en un ataúd "yo me dije: -¡Dios mío, no miro la cara de mi hijo!- y de pronto se enderezó la calavera. ¿Por qué le dicen la Cachorra? Cuando fue Secretaria Política del Batallón 2321, donde impartía clases de infantería, Dora María Téllez llegó a traerla para trasladarla a la Asamblea Nacional donde había una gran cantidad de madres de héroes y mártires reunidas con el Presidente del Legislativo Cdte. Carlos Núñez Téllez. En esa reunión el Cdte, Núñez propuso a las madres de caídos en la guerra de liberación, tres nombres para "bautizar" a la legendaria Doña Gloria y los sometió a votación. Los nombres que propuso el entonces presidente de la Asamblea Nacional (fallecido en Cuba el 2 de octubre de 1990) fueron "La Madre histórica", "La Madre combativa" y "La Cachorra". "·Y como andaba de uniforme militar, las madres levantaron su mano derecha para bautizarla como "La Cachorra". |
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