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FOTOS OCTUBRE 2007
         
 
(5 de octubre): "Es comos si los Cuatro Jinetes de Apocalipsis hubieran cabalgado al mismo tiempo", afirma el Vice Presidente tras una gira de trabajo por la RAAN
 
         
 
 
Durante un momento de su recorrido, el Vice Presidente, Lic. Jaime Morales Carazo acompañado por el Gobernador de Sandy Bay, señor Reynaldo Francis; el diputado Brooklin Rivera, represnetante ante la Asamblea Nacional ; Excelentísimo Señor Chin Mu Wu, Embajador de la República de China (Taiwán) en Nicaragua; y el señor Alfredo Missair, Representante del Sistema de las Naciones Unidas (ONU) en Nicaragua.
 
         
 
 
Desde el avión puede observarse la gran cantidad de árboles arrancados de raíz que dejó a su paso el huracán “Felix”. El daño ambiental producido por el fenómeno se suma al daño humano y económico
 
         
 
 
En el orden acostumbrado, el Vice Presidente del COSEP, señor Alfredo Vélez; Excelentísimo Señor Chin Mu Wu, Embajador de la República de China (Taiwán) en Nicaragua; señor Alfredo Missair, Representante del Sistema de las Naciones Unidas (ONU) en Nicaragua; el Vice Presidente, Lic. Jaime Morales Carazo; y Dr. Rigoberto Sampson, Rector de la Universidad Nacional Autónoma (UNAN), León, escuchan las explicaciones del señor Reynaldo Francis, gobernador de Sandy Bay. El raro tono de la foto se debe a que el local carece de techo y está cubierto por enorme plástico amarillo.
 
         
 
 
Muchos árboles permanecen de pie, todavía, pero están muertos. Han perdido todas sus hojas y sus ramas y no pueden albergar vida silvestre. La comunidades que dependías del bosque y de la caza para su subsistencia enfrentan dificultades inimaginables.
 
 
 
 
 
 
Un aspecto de los representantes más de 300 representantes de las 17 comunidades más afectadas por el huracán “Felix”, durante la Asamblea en Sandy Bay. En la parte superior puede apreciarse el toldo de plástico amarillo que hace las veces del techo, el cual fue arrancado por la furia del huracán "Felix".
 
         
 
 
Un gigante arrancado por la furia del viento. Las raíces de este árbol miden más de dos metros de diàmetro.
 
 
 
 
 
 
Estas son las ruinas de lo que fue la Portuaria de Bilwi. Solamente han quedado algunos pilotes y travesaños.
 
 
 
 
 
 
Ruinas y destrucción es lo que ha quedado de las comunidades afectadas por el huracán “Felix”. Las casas que quedaron en pie, perdieron sus techos y ahora los pobladores utilizan toldos de plástico para guarecerse.
 
         
 
 
El señor Brooklyn Rivera, diputado por la Organización Indígena Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka (YATAMA) y líder natural de las comunidades de la RAAN, explica la situación en que ha quedado la zona a los miembros de la delegación encabezada por el Vice Presidente, Lic. Jaime Morales Carazo, en gira de trabajo. De derecha a izquierda, el Dr. Rigoberto Sampson, Rector de la UNAN-León; Lic. Jaime Morales Carazo, vice Presidente de la República; señor Alfredo Missair, Representante de las Naciones Unidas ; señor Jaime Wu, Embajador de la República de China (Taiwán); y señor Reynaldo Francis, gobernador de la RAAN.
 
     
 
 
 
Una inmensa extensión de madera muerta es todo lo que queda de los inmensos bosques que cubrían la RAAN. El huracán “Felix” acabó con la vida de los árboles y puso en grave aprieto la de los seres humanos.
 
     
 
 
 
El Coronel Martínez, Jefe del Comando Militar de Puerto Cabezas, explicó la situación de la RAAN a la delegación de alto nivel que, coordinada por el Vice Presidente, realizó una gira de trabajo para conocer la situación con exactitud sobre el terreno. En la gráfica, en el orden acostumbrado, el señor Jaime Wu, Embajador de la República de China (Taiwán); señor Alfredo Missair, Representante de las Naciones Unidas; y Comandante Lumberto Campbell, delegado del Gobierno para el Atlántico
 
     
 
 
 
Una estrecha franja de tierra entre dos ramales del río, era un terreno lleno de vida donde los animales silvestres se desarrollaban con plenitud. Ahora, sólo quedan árboles muertas que, cuando terminen de secarse, pueden convertir la RAAN en depósito de combustible que será una trampa mortal.
 
     
 
 
 
Pobladores de la RAAN se acercan con confianza al Vice Presidente, Lic. Jaime Morales Carazo, para presentarle sus problemas y sus solicitudes y encuentran una reconfortante palabra de afecto y comprensión.
 
     
 
 
 
A lo largo de miles y miles de hectáreas, se extiende la misma destrucción y la misma amenaza. Cuando el calor del verano seque los árboles y los transforme en leña, ¿qué impedirá que tome fuego y se produzca un incendio de proporciones más catastróficas que el huracán mismo?
 
     
 
 
 
Destrucción en la tierra y destrucción en el mar. Árboles arrancados de raíz y los techos de las casas que salieron volando arrastrados por el huracán. Las casas que se parecen techadas no tienen techo, sino toldos de plástico para guarecerse de la lluvia.
 
     
 
 
 
Ramas y raíces se confunden en esta fotografía de árboles arrancados. Las pocas casas cuyos pilotes lograron mantenerse en pie, tuvieron que envolverse en plástico para servir de inseguro refugio a los pobladores.
 
     
 
 
 
Así son ahora las viviendas en la RAAN. Los techos de zinc fueron arrancados y, en su lugar, ahora las casas se cubren con toldos de plástico, de vida corta. En el patio, aunque las palmeras se encuentran entre los árboles que mejor resistieron la furia del huracán, en la gráfica pueden apreciarse los troncos de varias de ellas arrancadas de raíz. Hasta la llegada del huracán, los pobladores no tenían mucho, pero la Naturaleza pródiga de la zona abastecía lo más imprescindible. Ahora no queda nada.
 
     
 
 
 
Esto es lo que queda del muelle de Bilwi: unos cuantos pilotes a flor de agua. El trabajo en el Puerto es imposible por ahora y hasta que pueda ser reconstruido, porque ningún barco de actividad comercial puede atracar.