Intervención
del Vice Presidente, Lic. Jaime Morales Carazo, en ocasión
de la Instalación de la Comisión Interparlamentaria
Centroamericana y de la Cuenca del Caribe sobre Desarrollo Empresarial
para la Competitividad (CICADEC-FOPREL) (*). (23 de marzo de 2007).
***Es
muy gratificante y honroso estar de nuevo en este recinto de la
Asamblea Nacional, donde hace pocos meses acompañaba a
mis estimados colegas Diputados, ocupando durante cinco años
esa posición y desempeñando la Presidencia de la
Comisión del Medio Ambiente y Recursos Naturales. Saludo
a los Diputados visitantes de Centroamérica y el Caribe.
***Hablar
del tema de la competitividad es el punto de agenda central en
un mundo cada vez más globalizado y competitivo. La competitividad
está relacionada con la investigación, la educación
y la información. Fundamentalmente, con la transferencia
de ciencia y tecnología, y la comunicación.
***El
siglo XX estuvo caracterizado, en gran parte, por el desarrollo
de infraestructuras tendientes a mejorar todo el sistema de logística
y transporte. Poco antes de que entráramos al año
2000, las tendencias se modificaron radicalmente dándole
un matiz de modernidad asombrosa, que dejó atrás
todos los parámetros por los que se medía la competitividad
en el mundo; siglo y milenio nuevos que se inician con la era
del cable, la fibra óptica, las computadoras y la Internet,
junto con los teléfonos celulares, ya no sólo como
trasmisores de voz, sino también de imágenes y de
múltiples otras funciones, lo que nos obliga a hacer un
replanteamiento integral, entre otros, de la revisión de
lo que es una política educativa en un país, y de
lo que es una política de competitividad por parte del
sector privado.
***Nos
encontramos confrontados a múltiples corrientes donde la
innovación, el ingenio, las técnicas de comercialización
y la creación de nuevos productos exigen que nosotros reflexionemos
pronto, rápidamente, sobre qué es y cuál
debe ser la nueva orientación de la educación en
nuestro país.
***Respetando
la autonomía universitaria, pareciera que todavía
no estamos enfocando estas realidades con verdadera precisión.
Si vemos cómo la India, en un corto plazo, adquiere, creo,
que el primero o segundo lugar en el nivel académico mundial,
escudriñemos un poco en esos milenarios países para
ver lo que han hecho.
***Y
lo que han hecho es darle una vuelta radical a sus esquemas antiguos
de educación, preferenciando, sin excluir otras carreras
y otras profesiones, las ramas de la investigación y de
las ingenierías. Es decir, los campos de la precisión.
***En
un país en el que tenemos muy poco uso aún de la
Internet, nos alejamos terriblemente de la modernidad.
***Una
aspiración pudiera ser que se proliferaran, en todas las
escuelas y en todos los niveles, en todos los centros de educación
y en los barrios y ciudades, el uso intensivo de la Internet.
Sin Internet, es como alguien que no tuviera el lápiz para
escribir o fuera un analfabeta. Sin la Internet, casi somos analfabetos
en el mundo moderno. Porque ella abre las puertas a las relaciones,
la investigación, a la transferencia de conocimientos,
al mercadeo, etcétera.
***Otra
de las enormes herramientas, guste o no guste, que deberíamos
tener casi generalizada, es el aprendizaje del inglés en
todos los niveles. Cuando yo preguntaba hace unos años,
investigando también cómo Chile había logrado
etapas de desarrollo tan avanzado, una de las respuestas que me
dio uno de los grandes empresarios chilenos fue que proliferaron
por todos lados las pequeñas escuelas y centros de enseñanza
del inglés.
***Creo
que el tema de la competitividad no se puede divorciar de la productividad
y la productividad es la aplicación de conocimientos, técnicas
y habilidades, dentro de ambientes saludables y adecuados para
el mejor desarrollo de estas capacidades humanas.
***Para
los pobres, que son la mayoría en nuestro país,
su principal activo es el tiempo de que disponen para el trabajo.
Nosotros tenemos que darle mayor capacitación para que
el rendimiento de ese tiempo de trabajo sea lo más productivo
para él, su familia, la sociedad, las empresas o las actividades
en las que se desempeñan.
***En
cuanto a las empresas privadas nuestras y centroamericanas, están
haciendo esfuerzos por competir. Pero esta competencia no debe
estar enmarcada en quién ofrece mayores gangas que otros.
Yo creo que ése es un gran error, pese a que reconozcamos
y tengamos significativas asimetrías en nuestras economías,
aunque en el fondo seamos los mismos.
***A
veces caemos en esa posición de regatear o negociar nuestras
miserias y nuestras debilidades, ofreciendo quién subasta
a mejor postor los salarios, la mano de obra más baja,
el relajamiento en el cumplimiento de las leyes laborales, el
relajamiento en el cumplimiento de las normas ambientales, etcétera.
Creo que, como Región, tenemos que pensar y actuar con
criterios de Región
***Confrontando
las competencias muy grandes que se nos vienen, no podemos dejar
de ver ese gigantesco coloso que crece, con sus enormes deficiencias,
con sus mitos, pero con grandes realidades tangibles, de la China
Popular, o sea, la Continental. Pero eso no significa que dejemos
de ver, cultivar y de estrechar las mejores relaciones con nuestros
hermanos, que han sido tan generosos, de la China Taiwán.
***Nosotros
participamos en el CAFTA con los Estados Unidos. Algunos pueden
tener mayor o menor voluntad hacia él, tener un mayor optimismo.
Yo soy de los optimistas, yo creo en el CAFTA. Sin embargo, no
es una solución mágica, no es una panacea, pero
tampoco es una Caja de Pandora: ofrece enormes oportunidades y
retos. Tiene también sus grandes riesgos y costos.
***Nosotros
quizá entramos precipitadamente a este movimiento; no nos
podíamos quedar al margen ni atrás. Hay una realidad:
los pequeños no negocian con los poderosos ni con los grandes.
Es mentira que el pequeño deudor negocia con el superbanco.
Básicamente, el superbanco le impone condiciones: aceptás
o no aceptás. Algo de eso se dio. No obstante, se lograron
avances muy positivos para ir desarrollando nuestras economías
y sociedades.
***Sólo
el año pasado, el CAFTA representó un incremento
promedio de las exportaciones de Centroamérica de más
del 25%. Creo que Nicaragua superó el 20%. Pero hay muchísimo
terreno que arar. A veces, nos quejamos de las deficiencias, pero
yo repito el viejo dicho español: "estos bueyes tengo
y con estos tengo que arar".
***Mientas
tanto, vamos mejorando y capacitando. Y sin la productividad,
y sin la transferencia de ciencia y tecnología, y si no
modificamos radicalmente los esquemas conceptuales de la educación,
seguiremos arando con los viejos bueyes y vendrán otros
que arrasarán con nuestros mercados, incluso con nuestros
bueyes, y nos quedaremos lamentando, a la vera de camino, lo que
no hicimos y no pudimos o quisimos hacer. Empecemos por la educación,
que es la mejor y más rentable inversión para un
país.
***Hay
modelos de diferente naturaleza, pero nosotros tenemos que pensar
qué es lo que queremos. Siendo un país con gran
capacidad, potencial y vocación agropecuaria, debemos puntualizar
en ese gran campo. Vemos los contrastes si hacemos un recuento
de los abogados que salen de nuestras Facultades universitarias,
que son más de 50; lamentaríamos comprobar que son
muchísimos más que los ingenieros, agrónomos,
químicos, ecólogos y biólogos. Los profesionales
y técnicos relacionados con la producción no salen
en una proporción acorde a las necesidades de ese enorme
potencial agropecuario.
(*) Algunos conceptos
vertidos en palabras improvisdas (trascripción libre)