Extracto de
palabras de bienvenida del Vice Presidente, Lic. Jaime Morales Carazo,
con motivo del corte de la cinta inaugural del primer vuelo de AEROMÉXICO
a Managua.
Aeropuerto Internacional "Augusto C. Sandino" Managua,
4 de junio de 2007 (*)
Señores Ministros y altos funcionarios del Gobierno de
la República de Nicaragua; Excelentísima Señora
Embajadora de México, mi queridísima amiga Columba
Calvo; Excelentísimo Embajador de Nicaragua en México,
Señor José Cuadra; Señora doña Graciela
de Avilés, Directora de la Secretaría de Comercio
de México; Señora Erika Moore, Vice Presidente de
AEROMÉXICO; Señores Rubén Medina y Jorge
Sánchez; estimados y queridos amigos mexicanos; señores
empresarios que nos acompañan en este primer vuelo inaugural.
Nosotros nos sentimos
verdaderamente complacidos de ver surcar los cielos de Nicaragua
a esta línea aérea mexicana que está ahora
en suelo de este país, que se llama, precisamente: Nicaragua
por su origen, que significa: "Hasta aquí los náhuatls"
(Nic - Anáhuac).
Así que siéntanse
ustedes en tierra de ancestros comunes, como hermanos de un país
tan querido por nosotros, por sus vínculos históricos,
tradicionales, de cultura, afectivos y familiares. En mi caso
más cercano ya que mi esposa Amparo es de la tierra de
ustedes: mexicana.
Recuerdo que hace
menos de un mes, en visita que hiciera el Presidente del Consorcio
AEROMÉXICO, don Andrés Conesa Labastida, con otro
grupo muy distinguido de funcionarios de la empresa, afirmó
ante el Presidente Ortega que "construir carreteras en el
aire es una tarea titánica".
El corto plazo en
que se ha materializado todo este proceso hasta llegar al Primer
Vuelo el día de hoy, hace pensar que la tarea era más
que titánica: era casi de ángeles. En menos de un
año, se ha logrado que ya estemos celebrando este viaje
inaugural y que ahora, se pueda ir "a tomar un tequila con
sus taquitos y mariachis" en México D.F. y estar de
regreso el mismo día.
Siéntanse
ustedes con las plenas seguridades que les brinda este nuevo Gobierno
que asegura y protege plenamente la propiedad privada; que estimula
y desea tener inversión extrajera y, principalmente, de
un país tan apreciado como México, con el que tenemos,
además de los vínculos que ya he mencionado, un
Tratado de Libre Comercio que quisiéramos que se estimulara
al máximo.
Sabemos que esta
compañía es la más antigua y grande de América
Latina, según la información que disponemos, lo
que permitirá traer una corriente de turismo a nuestro
país, promoviendo esta industria cuyo crecimiento en Nicaragua
es ya superior al 25% anual.
Actualmente, recibimos
más de 750 mil visitantes al año. Buena parte de
ellos son nicaragüenses que viven en las zonas de La Florida
y de California, que tendrán, en esta línea, un
camino más fácil para visitar frecuentemente a su
país, con el abatimiento de costos que esperamos, como
consecuencia de la sana competencia. El Gobierno de Nicaragua
protege la seguridad de las personas y de sus bienes, así
como de los convenios y contratos. Gozamos de la buena fama de
ser el país más seguro de la Región.
Tenemos definidos
tres grandes ejes sobre los que esperamos promover la inversión
nacional y extranjera, siempre y cuando estén dentro del
marco de los mismos, que son: el aporte a lo social, a lo laboral
y a lo ambiental. Son las únicas tres simples condiciones
que nosotros establecemos y que creo que todos compartimos sin
reservas.
En cuanto a los estimables
inversionistas mexicanos que nos acompañan en áreas
tan importantes como la textil, la agropecuaria, (carne y productos
lácteos), construcción, maquilas, "call-centers"
y en otros rubros, tengan ustedes certeza que en sus contrapartes
nicaragüenses, encontrarán no sólo respuestas
a sus inquietudes, sino que también fórmulas de
entendimientos, junto al establecimiento positivos de vínculos
comerciales, que garanticen las sanas inversiones productivas
en nuestro país, al igual que la mano fraterna de amigos.
* (Intervención improvisada)