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TRASCRIPCIONES JULIO 2007
     
 
Extractos de la intervención verbal del
Vice Presidente, Lic. Jaime Morales Carazo,
en ocasión del XXVIII Aniversario de la Fundación de la Seguridad Personal
de la Policía Nacional
(Managua, 27 de julio de 2007) (*)

Soy portador de un mensaje de felicitación y reconocimiento del Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, que me ha solicitado que yo sea su mensajero. Me uno con especial satisfacción a ese mensaje de reconocimiento.

Después de los saludos protocolarios, deseo solicitarles que, en homenaje a esos héroes, a veces anónimos que han caído en el cumplimiento del servicio y que son una honra no sólo para lo Policía Nacional sino para el país, les brindemos un minuto de silencio en reconocimiento a este 28 Aniversario, agregando que entre esos caídos se encuentra una sobrina mía, María Eugenia Morales. Gracias

Los griegos afirmaban que el mundo era sostenido por dos grandes Titanes, dos colosales gigantes. Creo que en el mundo moderno, siguiendo esa filosofía o paralelismo con los clásicos, la institucionalidad y la seguridad de nuestro país en buena parte se asientan en dos grandes columnas: la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua.

Ambas instituciones son ejemplo en América Latina por el proceso de institucionalización, de profesionalización de que han venido dando muestras en un corto y muy agitado, dificultoso y complejo proceso. Es como salir de un laberinto pero iluminados por la luz del patriotismo y del servicio a la ciudadanía.

Nuestro país goza del merecido prestigio de ser la tierra más segura en Centroamérica. Eso no es gratuito. Es obra, precisamente, de ustedes: de esa entrega, de esa vocación y espíritu de servicio.

Y dentro de esa institución que es la Policía Nacional, se destaca el trabajo del Cuerpo de Seguridad Personal que dirige mi amigo el Comisionado Mayor Denis Pérez González. Yo vengo teniendo mucha cercanía personal con varios de sus destacados oficiales y veo aquí presentes a algunos de ellos: a Horacio Rocha, el mismo Denis Pérez, Héctor Zelaya, no sé si anda por aquí Justo Pastor Urbina y a otros muchos amigos.

Porque durante el Gobierno del ex Presidente Arnoldo Alemán, empecé a aquilatar lo que era, realmente, el servicio que presta la Seguridad Personal. Y debo confiarles que al inicio, algunos sectores tenían resquemores y dudas, digamos que explicables.

Incluso, al comienzo algunos aconsejaron al ex Presidente Alemán que tuviera él un cuerpo especial de ellos mismos, como doña Violeta Chamorro tuvo inicialmente un equipo de venezolanos.

El doctor Alemán fue convencido rápidamente y al muy corto plazo reconocía plenamente la capacidad, honestidad, dignidad y lealtad con que estos verdaderos custodios de la tranquilidad del país venían cumpliendo su tarea.

Por eso, hace varios meses, cuando el Comandante Ortega me solicitó que lo acompañase como su compañero de fórmula presidencial, yo nunca tuve la menor duda de que íbamos a ganar. Les soy sincero. Y empecé meses antes de las elecciones a hacer los preparativos de construir en los terrenos de mi casa los dormitorios, comedores, cocina, gimnasio, casetas, etc. Una "visión profética".

Estaba totalmente seguro de lo que iba a ocurrir. Vimos que la familia iba a crecer con veintitantos hermanos más que llegaron y queríamos que se sintieran con toda comodidad en nuestra casa.

Puede atestiguarlo el Comisionado Justo Pastor Urbina; no sé si está Berman; Chicón, que ahora anda metido en operaciones de entrenamiento en los militares; también Oswaldo, que ahora está trasladado a otro lado; Justo Pastor, que ahora lo veo todo disfrazado de negro, que por poco no lo reconozco en la noche.

Pues se sienten y así queremos nosotros que se sientan, como verdaderamente parte de la familia. Porque muy bien dijo la Comisionada Aminta Granera Sacasa que ustedes no tienen ni horario de descanso, ni para comer.

Nosotros, lo primero que tenemos en mente, tanto mi esposa Amparo como yo, es: "¿Ya comieron los muchachos?", para darles el tratamiento digno que se merecen. Porque, ¿con quién se puede tener más confianza si no es con quienes están pendientes de nuestra seguridad?

A veces, en el caso de Aminta, por su valentía extraordinaria, afrontando con el pecho abierto y la frente en alto a un enemigo terrible como es el narcotráfico internacional.

Por eso, yo quiero decirles que la seguridad es uno de los bienes más preciados. Esa paz, esa estabilidad, esa tranquilidad que brinda la presencia de ustedes es un gran aval de garantía para los ciudadanos.

Porque no es sólo a los funcionarios cuya seguridad están ustedes encargos de velar. Es que es una seguridad colectiva en la que todos estamos involucrados.

Creo que esa situación, ese ambiente de seguridad que tenemos en el país; clima de seguridad para las personas, para sus bienes, para los derechos y las libertadas, como dije al inicio, no es gratuito. Se asienta o fundamenta como dije antes en esas dos grandes columnas, en esos enormes Titanes que a veces, silenciosamente, sostienen todo un andamiaje de una estructura económica y social.

Yo quiero darles las gracias profundamente. Quiero decirles que, recientemente, participando en una reunión de mandatarios centroamericanos que se efectuó en Belize, se tocó el tema de la seguridad regional.

Ya no es sólo un tema de la seguridad nacional. Ya no sólo es la cuestión relacionada con el narcotráfico, con el tráfico de armas, con el tráfico de personas sino que también está considerándose cada día, con mayor peligrosidad en algunos países, la presencia organizada de estas pandillas conocidas como las "maras". Tema que ya está siendo utilizado como manos armadas del narcotráfico y el crimen organizado.

Nosotros habíamos propuesto (la Delegación nicaragüense) que se constituyera un Fondo Especial de Compensación y Reciprocidad para quienes hacen la captura de todos estos delincuentes y eñ decomiso de las drogas.

Porque, ¿qué es lo que ocurre? Cuando se pueden capturar cinco mil kilos de cocaína y es destruida, no hubo ningún estímulo ni ninguna compensación legítima para aquellos que arriesgaron u ofrendaron sus vidas, dieron su tiempo y pusieron incluso en riesgo a sus familias.

Creo que ese tipo de fondos deben constituirlos aquellos países para quienes va destinado el producto nefasto de la droga. Nuestros Policías vienen actuando con muy escasos medios, con raquítica ayuda externa.

Amparo me comentaba que había leído en algún medio una nota que decía que debíamos agradecerle a los Estados Unidos porque de allí venían las remesas. Ella, por su origen mexicano y por eso, con un espíritu nacionalista más sensibilizado, indignada me decía: "¿Cómo es posible que tengamos que agradecerles los dolaritos que mandan los nicaragüenses, que les cuestan sangre, sudor y lágrimas?".

No sólo el llegar a los Estados Unidos, sino que, de su ahorro, mandar algo para sus pobres familiares. Sería el colmo que también les agradezcamos a los Estados Unidos por la droga que nosotros capturamos aquí y que tiene como destino su país.

No quiero extenderme más en este saludo en este día extraordinario y de tanta trascendencia para este Cuerpo que, para mí, es un cuerpo verdaderamente de elite, por su profesionalismo, por su capacidad, por su sacrificio, por su lealtad. Quiero extender este saludo a todos los miembros de la organización y a sus familiares, que creo que son co-partícipes totalmente en estos sacrificios tremendos.

Pero antes de concluir, quiero contarles una anécdota, un hecho reciente y ya no inédito, porque fue publicado.

El 19 de julio, durante la importante celebración del 28 Aniversario de la Revolución, yo me encontraba en una salita detrás de la Concha Acústica, antes de salir al escenario o tarima principal conversando muy amenamente con el Presidente de Venezuela, Comandante Hugo Chávez.

Pero, a la hora de pasar al escenario, me atrasé por no sé qué razón y, cuando llegué me encontré una muralla de "unos gorilas venezolanos impresionantes" que me querían impedir el acceso. Pero Berman y los que me acompañaban, ni se inmutaron. Sólo vi una mano de un muchacho delgado como Berman apretarle el cuello a un gorila y a otro darle "un toque" y se abrió la muralla como un ábrete, sésamo.

Todo ello dentro de la mayor cordialidad y educación, porque son compañeros. Cortesía, pero le debe doler abajo de la cintura a alguno de ellos y el cuello a otro. Sin embargo, todo fue dentro de esa, digamos, gimnasia normal que se produce en encuentros de cuerpos de seguridad de un país con otro.

Y los queridos amigos venezolanos, por muy apreciados que sean, pues a veces desconocen el rol que juega la seguridad personal del país que visitan, quienes son los que conocen quién es quién y el terreno, a sus actores y sus riesgos.

Les cuento esto porque, después de todo, cuando el Presidente Torrijos me preguntó por qué me había atrasado, le comenté: "Mire, es que algunos caballeros muy grandes que estaban por allí, como que no me querían dejar entrar; pero éstos que están conmigo, que parecen flaquitos, viera usted cómo abrieron con tanta "delicadeza" esa gran "muralla" para que pudiéramos pasar".

Entonces, quiero decirles que en manos de estos Oficiales tan valientes, capaces, cordiales y profesionales, estamos con total confianza, con plena seguridad y con fraterno afecto familiar.

Muchas gracias.

* Trascripción libre