Extractos de
la intervención verbal del
Vice Presidente, Lic. Jaime Morales Carazo,
con motivo de la inauguración del Foro de Comercio e Inversiones
Brasil-Nicaragua
(Managua, 8 de agosto de 2007) (*)
Me da muchísimo
gusto estar en este Foro con amigos y empresarios nacionales y
visitantes brasileños, a quienes les damos en nombre del
Presidente Ortega, en lo personal y de los miembros de la mesa
que integran este presidium una cálida bienvenida a Nicaragua.
He procurado
hacerles una
cartita de bienvenida en portugués, auxiliado por mi
asesor y Director General de la Vice Presidencia, el Ingeniero
Luiz Ventura, que es brasileño como nuestros queridos amigos
visitantes.
Una gran distancia
nos separa de su inmenso país, y han tenido que transcurrir
cien años para que nos visite un Presidente de Brasil.
Digo cien años, no por emular a García Márquez
en sus "Cien Años de Soledad", sino que ha sido
un siglo de relaciones diplomáticas sin que se diese este
esperado contacto hoy con la visita del Presidente y amigo Lula
da Silva.
Pero, pese a
la gran distancia y ausencia de presencia, los nicaragüenses
nos sentimos muy cerca de nuestros hermanos brasileños,
teniéndolos presentes en cada torneo de fútbol importante,
en donde brillan las figuras emblemáticas de Pelé,
Ronaldo, Ronaldiño, Kaká, Roberto Carlos y tantas
otras luminarias que, con sus también fabulosos carnavales
y sus tan populares novelas roban la imaginación y las
simpatías de nuestro pueblo.
Pero Brasil es
mucho más que eso. Es el gran coloso latinoamericano del
Continente, "país-continente", con nuestras mismas
raíces y cultura, que representa una gran realidad económica
de insospechable potencial.
Una potencia
geo-económica emergente de primer orden mundial, poco conocida
en el área Centroamericana, en esa dimensión industrial,
comercial, de producción, financiera, de desarrollo económico
y tecnología.
Ése es
el acercamiento que propicia este Foro, para que nos conozcamos
de cerca y exploremos juntos oportunidades de inversiones y negocios
directos o conjuntos entre empresarios de ambos países
que deriven en beneficios de doble vía.
Desde el inicio
del Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional que preside
el Comandante Daniel Ortega, las relaciones con la empresa privada
han sido muy estrechas, francas y cordiales.
Ambos sectores
compartimos el mismo objetivo superior de combatir la pobreza;
ambos sectores estamos conscientes de que, para lograrlo, debemos
de hacerlo juntos, creando y promoviendo un clima de confianza,
de gobernabilidad y de seguridad, tanto para las personas como
para sus bienes, derechos y libertades.
Creemos en la
propiedad privada y en una economía libre de mercado con
solidaridad, responsabilidad y justicia social. Todo ello dentro
de un marco estable y previsible de salud macroeconómica.
El Gobierno de
Nicaragua reconoce que la empresa privada, pequeña, mediana
y grande, sea nacional o extranjera, constituye el factor más
dinámico del desarrollo de cualquier nación. Es
mediante la generación de empleos e ingresos, que sólo
se dan masiva y productivamente mediante la inversión es
como se combate eficazmente el flagelo de la pobreza.
Como demostración
de ese interés, de esa vocación y de ese propósito,
la primera reunión que tuvo el Gobierno actual al ser electo
fue con los sectores empresariales.
Nosotros le solicitamos
a la empresa privada que nos sugiriese o nos propusiese cuáles
eran los ejes o polos de desarrollo de su mayor interés,
para apoyarlos.
Saludamos en
este momento al señor Lucas Izoton Vieira, presidente de
la Cámara Nacional de Industrias (CNI) de Brasil, que asocia
a más de cinco millones de empresarios formales que están
representando a más de seis mil diferentes industrias.
El señor
Izoton Vieira me sorprendió cuando me dijo que más
del 98 % de las empresas de Brasil son pequeñas y medianas.
Éste es un fenómeno común en América
Latina e incluso en Estados Unidos. La columna vertebral de todo
desarrollo económico radica esencialmente en las pequeñas
y medianas empresas.
El gobierno apoya
la integración regional y todos los Tratados de Libre Comercio,
sean bilaterales o multilaterales como el Tratado con Estados
Unidos de Centroamérica y República Dominicana (DR-CAFTA),
la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA) con Venezuela
y otros países, así como el nuevo Tratado de Asociación
que se está gestando con la Unión Europea (UE).
Deseamos tener
relaciones con todos los países de la comunidad internacional,
independientemente de su signo político o ideológico,
con base al respeto a la dignidad, soberanía y a los intereses
que beneficien a nuestro país.
Queremos armonizar
los legítimos intereses de la libre empresa con las igualmente
legítimas aspiraciones de mejoramiento económico
y social de grandes mayorías, sin violencia ni estridencia
y traumas. Es decir, con objetividad, pragmatismo y justicia.
Apoyamos toda
inversión nacional o extranjera, directa o conjunta o mixta
que promueva el mejoramiento social de los trabajadores y que
sea respetuosa y amistosa con el ambiente, al igual que racional
en el aprovechamiento de los recursos naturales.
Finalmente, quiero
decirles a los amigos brasileños que provengo del sector
privado y que, por circunstancias del destino e históricas
estoy ocupando esta posición, para servir a los nicaragüenses
sin distingos de ninguna naturaleza.
Por ese origen
empresarial, tal vez nos entendamos con el mismo idioma de sencillez,
objetividad y pragmatismo, por lo que me pregunto: ¿qué
es lo que yo pudiera decirles a ustedes, empresarios, de las oportunidades
para inversiones y negocios que ofrece nuestro país? Las
respuestas las encontrarán ustedes mismos. Nosotros estamos
para apoyarlos a que se hagan realidades.
Muchas Gracias.
(*) Trascripción
libre